Virginia, poema


 

Virginia, poema

Santísima Constelación de la Virgen,

la victoria de la luz en las sombras,

estrellas que levantan la Espiga,

del triunfo de la luz sobre el pecado,

en la esquina que aúlla

el milagro del verbo encarnado

en sagrado vientre de mujer

Partenogénesis el saco parto

pariendo a hijo concebido por luz,

el perro pastor aúlla el milagro,

ladra anunciando en el cielo

la vendimia santa prepara

el vino de la sagrada boda

y el ángel de la estrella ver

contemplan los astros de Astrea

el niño se levanta sobre las aguas

del regazo de la virgen madre

la centella invocada y convocada

protege a esa santa mujer sagrada

en el suelo se ve el testigo

del pie del perro pastor

pastoreando el milagro del logos

encarnado en vientre de mujer

se observa la copa de Apolo

venciendo al cuervo y la Hidra,

y a la serpiente con la ayuda

de Régulo el magno león.

 

 

El Milagro de la Espiga

Santísima Constelación de la Virgen, sagrada,

es la victoria de la luz en las sombras que asombran,

estrellas que levantan la Espiga, su alma sagrada,

del triunfo de la luz sobre un pecado que la nombra.

En la esquina que aúlla el gran milagro del Verbo,

encarnado en sagrado vientre de mujer,

partenogénesis, un parto tan excelso y sin estorbo,

pariendo un Hijo concebido por luz, puro y sin saber.

El perro pastor aúlla el milagro con su voz,

ladrando y anunciando en el vasto cielo,

que la vendimia santa prepara el vino por dos,

de la sagrada boda de un nuevo Evangelio.

Y el ángel de la estrella lo contempla con su ser,

la venida del Logos, que se puede ver.

 

El Triunfo Celestial

El niño se levanta sobre las aguas sin cesar,

del regazo de la virgen, la madre santa y pura,

la centella convocada la protege de la amargura,

y en la tierra se ve el testigo, que sin dudar.

Del pie del perro pastor pastoreando el milagro,

del Logos encarnado en vientre de mujer,

se observa la copa de Apolo, un gran milagro,

venciendo al cuervo y a la Hidra sin poder.

A la serpiente con la ayuda de Régulo el magno león,

se derrota, la gran victoria es un don,

de la luz sobre la sombra, sin una razón,

de la vida sobre la muerte, una nueva visión.

Y los astros de Astrea brillan en su grandeza,

un nuevo génesis, la vida que empieza.

 

Fernando José Padilla donfjp fjp

 

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