Sagrario del alba, poema
Sagrario del alba,
poema
Tu vientre lo hice templo
de luz
cuando te preñé con la palabra de fuego
encarné la palabra en tu cuerpo
yo te mostré mi esplendor nuevo,
tú me abandonaste en la cruz
mi esplendor de luz le
tienes miedo tú,
me diste la indiferencia tu
niebla,
me abandonaste por tus
tinieblas,
yo te di el Sagrario del
alba,
tú desprecio rompió mi alma.
Tu vientre lo hice templo
de luz al preñarte,
con la palabra de fuego que
encarné en tu ser;
te mostré mi esplendor nuevo para
amarte,
y tú me abandonaste en la cruz,
sin querer ver.
A mi esplendor de luz le
tienes un gran miedo,
me entregaste la
indiferencia, la niebla,
me abandonaste por tus
propias tinieblas,
me negaste mi alma, mi don
y mi credo.
Yo te di el Sagrario del
alba, mi mañana,
la pureza del sol que nació en tu interior;
tú, con desprecio, rompiste
mi alma humana.
Tú me entregaste la noche sin
una estrella,
cuando yo te ofrecí la luz de mi candela,
y me dejaste solo en la
cruz, sin una huella.
Tu vientre se hizo templo
de luz por mi palabra,
que encarné en tu cuerpo con fuego de
amor;
te mostré un esplendor nuevo que el
alba labra,
y tú me abandonaste en la cruz,
sin temor.
A mi esplendor de luz le
temiste, lo sé,
me diste la indiferencia,
la niebla gris,
me abandonaste por tus
tinieblas, ¿por qué?,
me dejaste solo, en el vacío de tu país.
Yo te di el Sagrario del
alba, la luz de la vida,
y tu desprecio rompió el alma mía;
yo te entregué mi amor sin medida.
Tú me diste la indiferencia y
la noche fría,
yo te ofrecí la luz de mi poesía,
y tú me entregaste la
oscuridad, en tu agonía.
Fernando José Padilla donfjp fjp

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