Nacer como morir, poema
Nacer es como morir,
es una estrella que cayó
a las entrañas de la Tierra
por penetración celeste
de los rayos del sol
y penetración de torrente
de lluvia de agua bendita
fecundadora del vientre
de la Sagrada Luna Selenia
reflejada en los mares
penetrada por los rayos del sol
en conjunción de relámpagos
de bendita lluvia y aguaceros
que alumbra un arcoíris
que al mundo lo nubla
y le quita su inconsciencia
de que es un ente de Luz
que vino a visitar un mundo
físico
tal como el mundo al nublar
ese Cometa que decidió fecundar
a la Luna dentro de la Tierra
para que alumbrara en parto a la Vida
en el mundo todo inmundo
que le nubla la espiritualidad
a todos los seres aquí en la Tierra
y no les deja ver, no los deja ver,
los destellos de plata
de las nubes negras
pintados por el sol,
pintados por los relámpagos,
ni les deja ver que los relámpagos
son las lámparas de la lluvia,
y que el estruendo del trueno
solo es que se formó el preciado ozono
de descarga de energía
que es la chipa del misterio del cosmos,
y que el estruendo del trueno
es solo aviso que llega
la bendita lluvia y agua del cielo
a dar de beber a todos los del suelo
la lluvia con el sol te da de comer y beber
con los frutos y bestias de la tierra
que no hay vida sin sol ni lluvia
ni sin tierra ni sin viento
ese es lo que debes tener en el pensamiento,
al sagrado ojo de la verdad
que con su gran balanza dorada
nos cobra todo el plomo
y es misericordioso solo
si mostramos respeto por lo sagrado
y nos trasmuta nuestras angustias de plomo
en todo un paraíso de gloria de oro
si lavamos nuestras discordias en concordia
y que no nos niebla la inmunda niebla del mundo
que nos engañó que no paranormal no es real
para reducirnos solo a una tuerca de carne
del engranaje de la sociedad secular
y toda nuestra espiritualidad
y nuestra luz interior de alma
a que solo es un espejismo en una palma
y que solo somos una criatura física y animal
que nos reduce solo a polvo de olvido
y que nunca supimos quienes fuimos,
que en verdad somos un cometa que cayó del cielo
para podernos elevarnos al Edén y al Éter,
pero del Paraíso trajimos unas llaves
para que brillemos y no ser olvidados
por el amor de un Dios de Concordia
que nos perdona, aunque no lo merezcamos
y nos da vida en todo el rayo de esplendor
para no sentir ni miedo ni terror
en un mundo de un caos aparente
y de reconocer que la felicidad
no está exenta de sufrir
y así al Paraíso podremos ir
que la vida es un llanto de alegría
que en la felicidad hay dolor
y seguir sintiendo amor
del Edén de Amor de Poesía
no los podremos en Verdad ganar
que la vida es la conjunción
de un nacimiento que es muerte
y de una muerte que es nacimiento
de agridulce alegría
de pena y felicidad
eso es ver la poesía
que es un llanto feliz
y nacer y morir es
una agridulce canción
el saber que la felicidad
es alegre sufrir y dolor feliz
porque no hay felicidad
que esté exenta de sufrir y sentir
es conjunción armónica de dos
es conjunción armónica de la luna y el sol
al retornar al Umbral del Dios del Amor.
Nacer es cual morir, cual estrella que ha caído,
a las entrañas hondas de la Tierra, ya ha ido,
por la celeste penetración del rayo solar,
y un torrente de lluvia, de agua bendita al mar.
Fecundador vientre de la Luna, Selene,
reflejada en los mares que con su luz viene,
penetrada por rayos que el sol en ella vertió,
en conjunción de relámpagos que el cielo mostró.
De bendita agua y aguaceros que el orbe cubrió,
que un arcoíris al mundo con su esplendor nubló,
quitando su inconsciencia, que es un ente de luz,
que vino a visitar un mundo de honda cruz.
Tal como el mundo al nublarse, ese cometa fue,
que decidió fecundar la Luna, y así creer,
dentro de la Tierra, para alumbrar la Vida,
en un mundo inmundo, de espiritualidad perdida.
Que le nubla la esencia a los seres de la Tierra,
y no les deja ver la verdad que se encierra,
los destellos de plata de las nubes veladas,
por el sol, por relámpagos, en luz plasmadas.
No les deja ver que el rayo es lámpara de lluvia,
y que el estruendo del trueno su sonido irradia,
que solo es el preciado ozono en la atmósfera,
la descarga de energía que el misterio encierra.
El trueno es solo el aviso que ya la lluvia llegó,
la bendita agua del cielo que a todos nos salvó,
para dar de beber a los que están en el suelo,
pues sin sol ni lluvia no hay vida, que está en el cielo.
Y ni sin Tierra, ni sin el viento, mi amor, mi ser,
es lo que en el pensamiento tú debes tener,
del sagrado Ojo de la Verdad, con gran balanza,
que nos cobra todo el plomo, en esta vida que avanza.
Es misericordioso si mostramos respeto sagrado,
y nos transmuta la angustia, el plomo del pasado,
en un paraíso de gloria, de oro en el interior,
si lavamos las discordias en Concordia, con amor.
Que no nos nubla esa inmunda niebla de este mundo,
que nos dice que el alma es un espejismo profundo,
para reducirnos a tuerca de carne, solo en la vida,
a ser un engranaje en la sociedad que nos guía.
Reduciendo nuestra luz, la espiritualidad al final,
a que solo somos una criatura física, un animal,
y que solo somos polvo que se lleva el olvido,
sin saber quiénes fuimos, quiénes en verdad fuimos.
En verdad somos cometas del cielo que cayeron,
para podernos elevar, del Paraíso vinieron,
y trajimos las llaves, para no ser olvidados,
por la vida de Dios de Concordia, que nos ha amado.
Que nos perdona, sin que lo merezcamos al fin,
y nos da vida en todo el rayo de esplendor, sin fin,
para no sentir ni miedo, ni terror en este caos,
y que la felicidad no está exenta de dolor, mi amor.
La vida es un llanto de alegría, que al fin se va,
porque en la felicidad, el dolor, la pena está,
es una agridulce canción, un llanto feliz,
nacer y morir, su verdad, no tiene raíz.
El saber que la felicidad es un alegre sufrir,
porque no hay dicha sin pena, es vivir para sentir,
es conjunción de dos, y el sol, y la luna, mi fe,
al retornar al Umbral del Dios del Amor, y así es.
Fernando José Padilla donfjp fjp

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