Manicomio, poema
Manicomio, poema
En verdad, un sanatorio
es un verdadero jolgorio
que cada locura enajenada
que inventa hermosas demencias
para soportar la existencia,
nada como la demencia buena.
La demencia de la cordura
Que no es atadura
A la locura colectiva
Sino a tener autenticidad
En la búsqueda de la felicidad.
En verdad, un sanatorio,
sin dolor,
es un verdadero
jolgorio, al final,
que cada locura
enajenada, sin temor,
que inventa hermosas
demencias,
para soportar la
existencia, sin más
nada como la demencia
buena,
la que al fin ha de ser.
La que al fin me ha de
dar.
La que al fin ha de ser,
la que al fin me ha de
dar.
La que al fin ha de ser,
La que al fin me ha de
dar.
La que al fin ha de ser.
La que al fin me ha de
dar.
La demencia de la
cordura, sin dolor,
que no es atadura, al
final,
a la locura colectiva,
sino a tener
autenticidad,
en la búsqueda de la
felicidad,
la que al fin ha de ser,
la que al fin me ha de
dar,
la que al fin ha de ser.
La que al fin me ha de
dar,
la que al fin ha de ser,
la que al fin me ha de
dar,
la que al fin ha de ser.
La que al fin me ha de
dar.
La que al fin ha de ser.
Fernando José Padilla donfjp fjp

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