La hormiga y la cigarra, cuento
La hormiga y la cigarra, cuento
La hormiga trabajaba todo el día
toda la vida para tener el sustento seguro en su residencia. La cigarra sólo se la pasaba todo el día
tocando guitarra y no trabajaba nunca.
Cuando llegó el invierno, la hormiga tenía provisiones que había
acumulado, y la cigarra estaba sola y desamparada tristemente tocando
guitarra. Llegó el frígido y helado
invierno, y la hormiga trabajadora y precavida ayudó y le dio albergue a la
cigarra que sólo se ocupaba de la guitarra y no administraba bien su vida,
pasaron juntas el friísimo invierno, y la cigarra comprendió mejor que hay que
prever las posibles épocas de escasez, mientras que la hormiga disfrutó mucho
de la bella música guitarresca de la
cigarra. En la fiesta de año nuevo, la
hormiga llevó a la cigarra a un café-teatro.
Allí, por suerte que ocurre en la fábula, la cigarra conoció a un buscatalentos
que la llevó a una banda de rock, y se hizo $ millonaria $$ la cigarra. La cigarra nunca olvidó a la hormiga que le
dio amparo y le llevó un obsequio de $ millones, y le dijo que era para que se
hiciera una merecida pequeña mansión o casona.
Muy agradecida, la hormiga aceptó el obsequio y en vez de una mansión o
casona, la hormiga estableció un hospicio sin fines de lucro para auspiciar la
educación de los humildes y los no tan adinerados en las artes, aunque también
auspicia a las ciencias; ya que sin ciencia no se nutre el arte, aunque la
hormiga dice que las artes son las embellecen, hermosean, alegran y redimen al
espíritu humano en el mundo.

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