La hice emperatriz y ella despreció al rey, poema
La hice emperatriz y
ella despreció al rey, poema
Mi androgénesis la
hizo parteno-generatriz,
yo era simple Hidalgo
y ella Reina,
hice mi apoteosis de hacerle
partenogénesis
la hice toda una
emperatriz
y ella me abandonó
por infeliz,
la palabra y luz no
la hace feliz
ella huyó de a la luz
de mi centella
con el relámpago
solar la preñé,
le di por corona la
Espiga Estrella
y ella me dio sus
tinieblas
de abandonarme con
indiferencia
por su miedo a la luz
de mi centella.
Mi androgénesis la
hizo, parteno-generatriz,
siendo yo un simple
hidalgo, la elevé a reina.
Hice una apoteosis de
hacerle una génesis,
la coroné emperatriz
con mi palabra plena.
Y ella, por infeliz,
me abandonó sin dolor,
pues la luz y la
palabra no la hacen feliz.
Huyó de mi centella
con un pánico atroz,
ignorando la corona
que mi espiga le dio a elegir.
Con un relámpago
solar logré preñarla,
le di por corona la
Espiga Estrella, mi tesoro;
y ella solo me
devolvió sus tinieblas amargas.
Ella me despreció con
su indiferencia,
por su miedo a la
luz, a mi alma entera,
dejándome solo con
una pena eterna.
Mi androgénesis la
hizo, la hice parteno-generatriz,
yo un simple hidalgo,
la hice reina de la nada.
Hice mi apoteosis de
hacerla a ella, feliz.
La hice toda una
emperatriz, la hice mi amada.
Ella me abandonó por
infeliz, por miedo,
la palabra y la luz
no la hace feliz,
huyó de la luz de mi
centella, sin remedio,
con el relámpago
solar la preñé, sin raíz.
Le di por corona la
Espiga Estrella,
y ella me dio sus
tinieblas, su noche helada;
abandonándome con
indiferencia por su pena.
Me abandonó por su
miedo a la luz de mi centella,
por su miedo a la luz
de mi palabra,
que la hacía una
estrella.
Fernando José Padilla
donfjp fjp

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