...es efímera, poema
...es efímera, poema
Se enciende la lumbre de la vida
en la mecha de una vela de cera
que se derrite y se acaba,
y se fugan los destellos
de luz en la penumbra.
La vida es tan breve,
como las hojas de los árboles
que se pierden por los vaivenes
ondulantes del caprichoso viento,
y en el vestigio, se esfuman,
y desaparecen en la bruma.
La vida es tan efímera,
amanece, llega el mediodía
y se acaba con el sol del ocaso.
Más breve que el pestañeo
de un súbito suspirar.
La vida se va...
...como la brisa fugaz
que ya pasó,
...como las olas del mar
que ya se fueron.
¡¿¡Cómo se va...
...sin
dejar huellas!?!
La lumbre de la vida, una vela de
cera,
enciende su mecha y empieza a morir,
los destellos de luz se fugan al
fin,
y la penumbra, sin más, se apodera.
La vida, tan breve como la
hojarasca,
que en el viento se va, sin un solo
fin,
se esfuma en la bruma, en un triste
jardín,
como la brisa fugaz que ya pasó.
Amanece la vida, llega el mediodía,
y se acaba con el sol del ocaso sin
retorno,
más breve que un suspiro sin un
lamento.
Y se va, como las olas del mar,
sin dejar huellas, mi alma y mi
dolor,
el quehacer existencial sin un solo
amor.
Fernando José Padilla donfjp fjp

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