El sol, en torre solo, llora, su llanto baña el suelo, oscuro y gris. La luna, cruel señora, le ignora, y en su ausencia, el dolor lo devora.No hay estrella que consuele su pena, ni viento que calme su afligida alma. Su luz se apaga, su brillo se esfuma, y en la noche sin luna, su suerte es calma.¡Ay, sol! ¿Por qué la luna te deja? Tu ausencia, en el cielo, una herida deja.

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